Según datos de la Plataforma de Infancia, España tiene la mayor tasa de pobreza infantil de la Unión Europea. Ante esta crisis, exigen la aprobación de la Ley de Familias, que establecería una prestación universal para la crianza

A pesar de una mejora general en las condiciones económicas, España registra un incremento de la pobreza y la exclusión social entre los menores. Ricardo Ibarra, director de la Plataforma de Infancia, señaló durante la presentación del informe “Análisis de la Encuesta de Condiciones de Vida con Enfoque de Infancia 2025”que, aunque los ingresos medios han crecido, los niños y adolescentes continúan siendo el colectivo más vulnerable, con índices de pobreza superiores a los de la población adulta. Este estudio utiliza los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada por el INE en febrero de 2025.

Los resultados revelan que más de 2,7 millones de menores en España se encuentran en situación de pobreza o exclusión social, una cifra en aumento respecto al año anterior y que se acerca a los niveles registrados en 2015. Los jóvenes entre 13 y 17 años son los más perjudicados, con una tasa del 35,8 %.

Urgencia de acciones inmediatas

Ibarra advirtió que, con estos resultados, España encabeza el ranking de pobreza infantil en la Unión Europea, lo que exige “acciones inmediatas para romper este círculo vicioso y garantizar condiciones dignas para los jóvenes”. Los números revelan una clara desigualdad, mientras el 29.2 % de los menores vive en pobreza, esta cifra desciende al 17.8 % en adultos. La situación se agrava al comprobar que el 53.7 % de las familias con menores enfrenta problemas económicos mensuales. Pese a un leve descenso (0.6 puntos), la carencia material severa infantil sigue en el 10.2 %, su segundo peor registro histórico. “Estas carencias, precisó Ibarra, impactan directamente en su desarrollo, desde mala nutrición hasta falta de recursos tecnológicos para estudiar o la imposibilidad de tomar vacaciones, lo que perjudica su estabilidad emocional”.

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Factores determinantes

Sin embargo, el impacto de la pobreza varía significativamente entre los menores. Factores como el origen migrante de los progenitores, pertenecer a familias monoparentales o ser parte de hogares numerosos incrementan notablemente el riesgo. Los datos de 2024 revelan que el 67.9 % de los niños con padres extranjeros enfrentaban pobreza o exclusión social, mientras que este problema afectaba al 50.4 % de las familias monomarentales, porcentaje muy superior al de otros núcleos familiares. En hogares con 3 menores la tasa alcanzaba el 48.7 %, escalando hasta el 65.1 % cuando había más de tres.

La ubicación geográfica también determina estas desigualdades, el 35.7 % de los menores en zonas rurales vivía en situación vulnerable, superando la media nacional. Las disparidades entre comunidades autónomas son marcadas, con Andalucía a la cabeza (44.4 %), seguida por Murcia (43.9 %) y Canarias (38.6 %) como las regiones con mayores índices de pobreza infantil en 2024.

Propuestas para mejorar

La Plataforma de Infancia ha presentado diversas medidas para paliar la situación de los menores en España. Entre sus propuestas destacan: establecer una ayuda universal por crianza; facilitar el acceso al Ingreso Mínimo Vital; garantizar permisos parentales remunerados de al menos cuatro meses; incrementar la inversión en becas educativas hasta alcanzar el 0,44 % del PIB en 2025; implementar un Plan Estatal de Inclusión Educativa que combata la segregación; reforzar el derecho a una vivienda digna para menores; prohibir los desalojos de familias con niños y extender la protección contra cortes de suministros básicos cuando haya menores afectados, entre otras iniciativas.

Ibarra ha subrayado “España arrastra un problema estructural de pobreza infantil que nos distingue negativamente en Europa. No podemos retrasar más el cumplimiento de nuestros compromisos con la infancia para equipararnos a la inversión media europea. Es urgente aprobar la Ley de Familias, transponer la Directiva Europea de Conciliación e implementar la prestación universal por crianza prometida por el Gobierno. Nuestros niños no pueden seguir siendo los más pobres de Europa”.