La EFSA alerta sobre la mayor incidencia de gripe aviar desde 2016 y recomienda el confinamiento de aves de corral como medida preventiva esencial

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha emitido este lunes una recomendación urgente a los países de la Unión Europea para que refuercen de manera inmediata la vigilancia y las medidas de bioseguridad ante la creciente alerta por nuevos focos de gripe aviar. El organismo comunitario ha señalado un riesgo significativo de propagación en aves e, incluso, de salto a mamíferos. Entre las medidas clave aconsejadas se encuentra el confinamiento de aves de corral en instalaciones seguras y la minimización de actividades como la caza para reducir los contactos entre la fauna silvestre y las aves domésticas. Esta estrategia de confinamiento de aves de corral se considera fundamental para cortar la cadena de transmisión del virus.

La situación epidemiológica es excepcionalmente grave. En el periodo comprendido entre el 6 de septiembre y el 14 de noviembre de 2025, se han detectado 1.443 brotes del virus de la gripe aviar altamente patógeno, que en la mayoría de los casos corresponde a la cepa H5N1, en aves silvestres de 26 países europeos. Esta cifra representa un aumento de cuatro veces en comparación con el mismo periodo del año anterior, 2024. Según los datos aportados por la EFSA, se trata de la incidencia más alta registrada, como mínimo, desde el año 2016. La agencia ha resaltado especialmente los episodios de alta mortalidad en grullas observados en Alemania, Francia y España, lo que indica una circulación viral intensa.

Evaluación del riesgo y medidas urgentes de bioseguridad

El virus identificado en los brotes actuales procede de una variante de una cepa que ingresó en territorio europeo desde el este y que se ha propagado con rapidez hacia el oeste. Ante esta trayectoria, la EFSA insiste en que es urgente reforzar los sistemas de vigilancia para lograr una detección rápida de nuevos casos. Paralelamente, es imperativo implementar y verificar el cumplimiento estricto de las medidas de bioseguridad en todas las granjas avícolas para evitar la propagación del virus hacia la cabaña doméstica. La autoridad alimentaria considera que el confinamiento de aves de corral es una de las prácticas más efectivas en las zonas donde se ha confirmado la presencia de la gripe aviar altamente patógena en aves silvestres.

Las recomendaciones específicas de la EFSA incluyen la aplicación de un nivel alto de bioseguridad en toda la cadena de producción avícola, desde las granjas hasta las zonas de sacrificio. Además del confinamiento de aves de corral, se propone un control especial y una vigilancia reforzada en los humedales y en los puntos clave de parada durante el tránsito migratorio de las aves silvestres. Otras medidas cruciales son evitar la alimentación artificial de aves silvestres, especialmente de especies como grullas o cisnes, durante los períodos de alto riesgo, y garantizar la retirada rápida de los cadáveres de aves salvajes para reducir la contaminación ambiental y el riesgo de infección para otras aves o mamíferos. Minimizar actividades como la caza o el uso de drones que puedan alterar y dispersar a las poblaciones de aves también forma parte del paquete de consejos.

Medidas de bioseguridad y confinamiento en granjas avícolas por alerta de gripe aviar en España y Europa

La respuesta de España: confinamiento obligatorio a nivel nacional

En línea con estas recomendaciones europeas, España decidió el pasado 13 de noviembre establecer el confinamiento obligatorio de todas las explotaciones de aves de corral que se crían al aire libre en todo el territorio nacional. Esta decisión fue adoptada después de que más de dos millones de aves de granja tuvieran que ser sacrificadas en episodios anteriores para controlar brotes. A partir de esta fecha, queda estrictamente prohibida la cría de aves de corral al aire libre.

La normativa establece que, en aquellos casos excepcionales donde el confinamiento total en naves no sea posible, la autoridad competente podrá autorizar el mantenimiento de las aves al aire libre únicamente mediante la instalación de telas pajareras o cualquier otro dispositivo físico que impida de manera efectiva la entrada de aves silvestres y el contacto con ellas. Asimismo, se prohíbe dar de beber a las aves de corral con agua procedente de depósitos a los que puedan acceder aves silvestres, a menos que el agua sea tratada previamente para garantizar la inactivación de cualquier virus de influenza aviar. También queda vetada la presencia de aves de corral u otros tipos de aves cautivas en los centros de concentración de animales, como ferias o mercados.

Primera muerte humana por la cepa H5N5 en Estados Unidos

Mientras la situación se desarrolla en Europa, las autoridades sanitarias de Estados Unidos anunciaron el pasado sábado la primera muerte registrada en un ser humano a causa del virus H5N5, una cepa menos común de la gripe aviar. El fallecido fue descrito como «un adulto mayor con afecciones subyacentes». El departamento de salud estadounidense subrayó que, a pesar de este evento trágico, el riesgo para la población general «sigue siendo bajo», ya que no existen evidencias de transmisión sostenida del virus entre personas.

El paciente, del que no se ha revelado la edad, falleció el viernes tras permanecer hospitalizado desde principios de noviembre. Las investigaciones epidemiológicas determinaron que el hombre poseía en su patio trasero una bandada de aves domésticas de diversas especies, las cuales, según las pruebas de laboratorio, fueron «la fuente más probable» de contagio. Según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desde 2024 se han confirmado 71 casos en humanos de gripe aviar por la cepa H5N1 en Estados Unidos, que sigue siendo la variante más común de la enfermedad a nivel global. Este evento recuerda la importancia de las medidas de protección para las personas que trabajan o tienen contacto directo con aves.